Trump, México y el TTP

Trump, México y el TTP

Por Salvador Alarcón

En febrero de este año, después de varios años de negociaciones, 12 países suscribieron el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés): Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam, naciones que en conjunto representan un mercado de aproximadamente 800 millones de personas y cerca de 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

El TPP fue una estrategia de Estados Unidos, Japón y otros países para integrarse y comerciar sin la participación de China; además, para entrar en vigor en febrero de 2018, requería la ratificación de cuando menos seis países que, conjuntamente, representaran 85 por ciento del PIB del grupo.

El acuerdo, que fue objetado por algunos sindicatos estadounidenses, por considerarlo negativo para la mano de obra local, se ha venido abajo tras la decisión anunciada por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar a su país del TTP, al considerarlo un desastre potencial para su nación, y a cambio, impulsar acuerdos comerciales bilaterales con la finalidad de fortalecer la industria estadounidense y generar empleos para sus ciudadanos.

La salida de Estados Unidos impide que seis países, conjuntamente, puedan representar 85 por ciento de la producción económica del grupo, condición que se encuentra estipulada en el artículo 30.5 del TPP, para que pueda entrar en vigor, porque sin Estados Unidos no se alcanza esta cifra.

Mientras Shinzo Abe, primer ministro japonés, expresó que sin la presencia de Estados Unidos, el acuerdo carece de sentido, porque ya no se dispondrá del acceso irrestricto al mercado estadounidense; Eduardo Ferreyros, ministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú, recomendó a los países firmantes del acuerdo reunirse para analizar las consecuencias del anuncio de Trump.

Ahora, sin la participación estadounidense, se fortalece la opción de incorporar a China cuyas exportaciones sumaron 2 billones 342 mil 746 millones de dólares (mdd) y sus importaciones, un billón 960 290 mdd; mientras que el saldo de su balanza comercial fue de 382 mil 457 mdd.

Hay que considerar que China cuenta con acuerdos de libre comercio con 8 de los 12 países miembros del TPP —menos con Canadá, Estados Unidos, Japón y México—; que negocia un pacto trilateral con Japón y Corea del Sur; que apoya las negociaciones para el establecimiento de otro acuerdo comercial que incluiría a los diez países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y a otros seis con los que este grupo tiene ya tratados de libre comercio, además de otros proyectos comerciales que el gigante asiático impulsa en la región.

Por lo que la decisión de Trump, sin proponérselo, está abriendo caminos para el fortalecimiento de la segunda mayor economía del mundo, que ocuparía el lugar que ha decidido dejar Estados Unidos.

Ante esta nueva realidad, algunos socios del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) han expresado su interés por rescatar el TTP, con o sin Estados Unidos, para impulsar el libre comercio desde Perú hasta Japón.

Mientras tanto, el gobierno de México, que había puesto sus esperanzas en el TTP para reactivar la economía del país, a sabiendas de que también incrementaría su dependencia respecto de los países desarrollados, no ha expresado una opinión al respecto. Quizá está esperando la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para ver que migajas del deja Trump.

Esto es lo que sucede cuando un país carece de independencia económica: su gobierno queda sujeto a los caprichos de quienes detentan el poder económico y político, y dictan la conducta que deben asumir quienes dependen de sus decisiones.

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