Educación pública para todos

Educación pública para todos

Por Juan Campos Vega

Durante los últimos 36 años, los gobiernos neoliberales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y del Partido Acción Nacional (PAN), han reducido los recursos destinados a la educación pública y al sistema de becas de posgrado, estimulado el crecimiento de la educación privada, e impuesto una política laboral punitiva contra el magisterio.

Esos gobiernos, así como diversos sectores económicos, políticos y sociales elitistas, se han obsesionado con imponer los modelos impulsados desde el exterior, particularmente por la Organización para el Crecimiento y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Mundial, con el propósito impartir una educación utilitarista al servicio del capital.

Debido a ese interés, han eliminado lo que consideran innecesario, a pesar de que se trata de aspectos indispensables para la formación de los jóvenes mexicanos como el estudio de la historia, la geografía, la filosofía y el conocimiento de nuestra sociedad. Estos cambios regresivos en materia de planes y programas de estudio se han hecho con el fin de formar mexicanos desnacionalizados, dóciles y apáticos, enajenados por el consumismo y el oscurantismo clerical.

Después del 1 de julio de este año se abren nuevas posibilidades en materia educativa, porque en el Proyecto de Nación 2018-2024, elaborado por un grupo de colaboradores de Andrés Manuel López Obrador, se plantean importantes criterios para atender la educación de los mexicanos, de una manera distinta a la impulsada por los neoliberales. De su contenido se destacan dos responsabilidades importantes del Estado, que el nuevo gobierno se compromete a garantizar:

- El derecho universal de todos los habitantes del país a recibir educación en todos los niveles, sea cual sea su edad, condición social, cultural y económica.

- El derecho al trabajo para los maestros del país en condiciones dignas, con un salario suficiente y prestaciones de ley.

Además, en el mismo documento, se establecen los siguientes compromisos:

- Incrementar el presupuesto destinado a la investigación científica.

- Preservar y enriquecer el patrimonio histórico y cultural.

- Usar y proteger en forma sustentable nuestros recursos naturales estratégicos: tierra, agua y medio ambiente.

- Impulsar la cultura, la ciencia y todo lo que nos conduzca a la humanización del saber, la defensa de nuestra identidad y soberanía, y la convivencia pacífica.

Los maestros y padres de familia tenemos la responsabilidad de asumir o reforzar el compromiso de defender la educación pública universal gratuita que plantea el nuevo gobierno, así como impulsar que siempre sea científica, que asegure nuestra independencia, que acreciente nuestra cultura y que sea democrática como lo establece el artículo tercero constitucional: “considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”.

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