Narco cultura: una forma de vida

Narco cultura: una forma de vida

Por Alejandro López Bonilla

La narcocultura es una realidad abstracta con origen en el subgénero musical de los narcocorridos. Esta realidad generada en México, ha llegado a diversos países donde se ha transformado en un estilo de vida para las personas que adoptan esta ideología. Bajo esta perspectiva, se puede decir que todo el proceso, para llegar a la adopción de la narcocultura, lleva un orden sistemático: gusto, ideología y fanatismo.

Se puede comenzar por escuchar los narcocorridos como una moda, y ver las narcoseries, siempre que sea una forma sana de distracción, ya que se han vuelto parte de la cultura popular.

En el caso de los narcocorridos, principalmente los que forman parte del repertorio de grupos musicales importantes como Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana, Calibre 50, Gerardo Ortiz y El Komander, los músicos aparecen como personas exitosas, imponentes ante los demás, temidas por todos y, además, exhibe el machismo que aún pervive en México, al mostrar a mujeres hermosas acompañándolos. Los presentan como un modelo a seguir.

Por su parte, las muy conocidas narcoseries o narconovelas como El Señor de los Cielos, Señora Acero, Narcos, Sicarios, Escobar, El Patrón del Mal, El Cartel de los Sapos, El Capo, La Viuda Negra, La Reina del Sur, Señor Ávila y la serie estadounidense Breaking Bad, presentan a delincuentes sanguinarios como protagonistas, pero las personas a las que les gusta ver estas producciones, ven a esos personajes como los buenos y se sienten enojados cuando están a punto de ser detenidos, o cuando les sucede algo malo. Rinden adoración a su “antihéroe”.

En México, los narcotraficantes son catalogados como un cáncer social y enemigos del gobierno, un mal para el país.  Pero, si son vistos de este modo ¿por qué cada vez hay más personas que ven estas producciones, si saben que contienen un alto índice de violencia? ¿Por qué permiten que niños y adolescentes vean estos programas? Quizá en el fondo, porque les gusta la manera en la que ellos viven y, sobre todo, el fácil acceso que tienen a estos programas, ya sea por medio de la televisión abierta, la Internet, Netflix, Blim, para comprar la serie original, o la versión pirata.

¿Por qué tienen tanto éxito estos narcocorridos y narcoseries? Porque México vive una realidad donde el narcotráfico es un tema que la mayoría de los mexicanos conoce, y porque el gobierno ha sido incapaz de frenar el narcotráfico, o algunos servidores públicos, de diverso rango, están coludidos con él.

Todos los sectores sociales son propensos a caer en esta “cultura”, pero en mayor medida la sociedad semi-urbano popular, por las carencias sociales en las que viven, por la falta de oportunidades para superar su condición, debido a las políticas económicas y sociales de los gobiernos neoliberales que cada vez más los sumen en la pobreza y la marginación, por lo que ven una salida fácil a su situación, mediante su incorporación al ejército del narcotráfico, para ganar dinero con relativa facilidad, aún a costa de arriegar la vida.  

Esos sectores caen en la ideología del narcotráfico porque ya es, al menos mentalmente, su forma de vida, su forma de ver y de pensar las cosas. Inclusive hay personas que llegan a legitimar a los narcos porque fueron alguna vez beneficiados en su comunidad. Piensan que el narco es un héroe, un ídolo de la comunidad, y los menores lo adoptan como un modelo a seguir. Esto es lo que se conoce como narcofanatismo, cuando la comunidad adopta esta forma de vida, y sus miembros se convierten en parte de los grupos delicuenciales.

En este contexto, se puede decir que la narcocultura es el conjunto de manifestaciones e ideas a favor del narcotráfico en una sociedad, y el narcofanatismo es la actitud que puede generar, en parte de la sociedad mexicana, el incremento del número de personas deslumbradas por la narcocultura y decididas a formar parte, aunque sea pequeña, del crimen organizado.

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